Planificación y flexibilidad, claves para estar en las redes sociales.

Alguna que otra vez hemos hablado sobre la importancia de tener un plan de comunicación en el que además se refleje la estrategia de las redes sociales y nunca nos paramos a explicar porqué debemos tener una planificación. 

La planificación es fundamental para cualquier departamento del ámbito que sea, finanzas, comercial, comunicación, marketing, recursos humanos…porque nos permite anticiparnos a los movimientos que puedan ocurrir, de tal forma que tendremos las herramientas necesarias para ser capaces de mantener, en este caso, nuestra actividad en las redes sociales.

Cuándo nos sentamos delante del ordenador y nos ponemos a planificar una estrategia en las redes sociales, también debemos pensar en los posibles «imprevistos previstos» que pueden surgir en nuestra andadura social.

Pongamos un ejemplo para entenderlo mejor, si tenemos una carnicería y vendemos jamón serrano, puede que alguno de ellos salga muy salado y quién lo haya comprado, puede expresar su malestar en sus redes sociales con comentarios como «no vuelvo a comprar ahí, y vosotros tampoco deberíais hacerlo» nuestro plan de comunicación tendrá que haber pensado en qué vamos a contestar o cómo vamos a reaccionar, una de las soluciones es pedir perdón y obsequiarle con un descuento o la devolución del dinero.

Nosotros somos más partidarios de la primera opción, ofrecer un descuento o cambiar el producto, porque de un mal comentario debemos sacar uno positivo, y señores, aquí es dónde reside la dificultad de las redes sociales, en saber aprovechar la actividad tanto negativa como a favor de nuestros productos de una forma que acabe siendo rentable para la marca.

La planificación no sólo se piensa para los casos de comentarios hirientes, ofensivos o las críticas poco constructivas que podamos recibir, sino también a la respuesta que daremos a las personas que nos siguen, por ejemplo, tenemos algún seguidor que se comporta como un auténtico prescriptor de nuestra marca, que internet no sólo aporta cosas malas, y que comparte y habla de nuestra marca sin nada a cambio, pues tendremos que haber planificado cómo vamos a agradecerles lo que están haciendo por nosotros. 

Quizá con un agradecimiento público en modo de comentario en alguno de los perfiles que usamos habitualmente o en todos, o nombrarle fan del mes, o un descuento o promoción para los seguidores más fieles, esto como siempre, dependerá más bien de la estrategia global de comunicación o de la tácticas de venta de la propia empresa, siempre tenemos que mostrar coherencia con todo lo que hacemos en el resto de departamentos.

También nos puede ocurrir que cometamos algún fallo en el contenido que publiquemos o de ortografía o de gramática o de ambas y algunos internautas ayuden a viralizarlo, bien porque les hace gracia o porque no tienen otra cosa que hacer, en este caso, podemos haber pensado en nuestra planificación que en caso de ocurrir, haremos una «fe de errata» y publicaremos de nuevo el contenido corregido, tampoco hay que darle mucha más importancia de la que tiene.

Quizá cuando las pequeñas y medianas empresas, el comercio local se plantean adentrarse en el mundo de las redes sociales de forma profesional se dedican a pensar en cuántas veces publicarán contenido, en qué canales estarán presentes o cómo será su forma de interactuar con el público y no piensan en los «Y si….» porque prefieren pensarlo cuando llegue el momento, o tan siquiera se lo han planteado. Y puede ser una opción válida aunque quizá menos efectiva, porque tendremos que discurrir que decir sin caer en insultos o malas palabras y nos llevará más tiempo que no podemos perder ya que no podemos parar de hacer nuestra actividad diaria en la tienda que llevamos.

Además de todo esto la planificación también nos sirve para ser flexibles en las cosas que hacemos, porque en cualquier empresa, cualquier cosa que se haga debe ser medible y si es medible es comparable y obviamente analizable. Debemos ser capaces de pensar con la mente fría, si estamos en las redes sociales con nuestros perfiles de empresa debe aportarnos algo sí o sí.

Para ser flexibles debemos ser capaces, una vez al mes, de sentarnos y analizar lo que está pasando con nuestros perfiles en la red, pensar en lo que ya nos ha pasado y cómo hemos reaccionado, anotarlo y crear un pequeño informe que nos sirva como experiencia y back-up para nuestras actividades en futuras estrategias o planificaciones.

En conclusión,

Para ser flexible debemos ser capaces de planificar y cuando planifiquemos tener en cuenta lo que hemos hecho anteriormente y si nos dio no resultado o en qué grado esperábamos que pasaría algo. 

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