Selfies, una causa de muerte cada vez más común.

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En las redes sociales nos encontramos con muchos tipos de contenido, desde los platos que nos vamos a zampar a los paisajes de los que disfrutamos en nuestros viajes, pasando por los selfies. Para quién aún no sepa qué es un selfie es una imagen que en principio nos hacemos a nosotros mismos con nuestro teléfono o el de otra persona.

Y dentro de los selfies y cómo no podía ser de otra manera tenemos muchos tipos, y quizá al pensar en tipos de selfie se nos venga a la cabeza el típico con el espejo del baño o el ascensor para enseñar nuestros looks o caras de buenos días me voy a trabajar o a hacer cualquier otra cosa, sino de nuevas modalidades que se han añadido a este tipo de imagen.

El belfie: el selfie del trasero.

Es un tipo de selfie en el que pretendemos resaltar el paisaje que tenemos delante, para ello, podemos utilizar el temporizador del móvil y tras enfocar el espacio en el que queremos salir, nos pondríamos de espaldas, enseñando el trasero y/o nuestra espalda

El Usie: no sin mis amigos

Quizá por el que se popularizó el selfie en redes sociales, cuando aquel 2014 cuando Ellen Degeneres hizo uno de los selfies más compartidos en la historia de las redes sociales. O sea, con nuestros amigos o familiares, uno saca el móvil estira el brazo, se colocan cabezas para salir y, a partir de ahí, nos pasamos la imagen o la compartimos con nuestros seguidores de las redes sociales.

El shoefie: mis zapatos mi mejor yo

Un tipo de selfie que han puesto muy de moda los y las influencers en el que se pretende retratar los zapatos o playeros con los que se visten o están promocionando una marca, no tiene más misterio que crear esa imagen en un escenario neutro en el que obviamente se resalte la marca o el modelo de zapatos que llevamos.

El helfie:

Para muchas personas el pelo es una seña de identidad, de mostrar su identidad y decir quiénes son, toda una declaración de intenciones que también tiene su hueco en las redes sociales, un cambio de look, un corte de pelo un nuevo color…todo lo que tenga que ver con nuestras melenas y le hagamos una foto tiene el nombre de helfie.

El relfie:

Este tipo de foto es muy común sobretodo en las parejas, generalmente jóvenes, que se acaban de comprometer, quiénes muestran una foto de sus manos con un anillo en su mano y que ya todos entenderíamos, aunque también podemos utilizar este término para referirnos a las imágenes en primer plano de nuestras manos con cualquier otro tipo de joya, otro tipo de anillo, una pulsera…lo importante enseñar pedrusco.

El jelfie:

Es una selfie en el que de repente se suma algún espontaneo, bien que es nuestro amigo, nos ve ahcer un selfie y se suma, o bien alguien que está por la calle y decide sumarse a la foto.

El hotelfie:

La vida de instagramer es muy dura por eso, es necesario subir desde la cama de un hotel dónde se vea la kingsize o las vistas la foto de lo bien que nos hemos despertado de esa noche que hemos pasado en un hotel de alta gama.

el Jobfie:

Pues aunque sea más que evidente un tipo de imagen cada vez más común es el de nuestra persona en el trabajo y sino es en el trabajo es en algún evento al que nos toca asistir, alguna foto en definitiva en la que se muestre el ambiente de trabajo de fondo.

El carfie:

Este tipo de selfie nos lo hacemos cuando vamos en el coche, normalmente para contar que estamos de viaje o para indicar que nos hemos comprado un nuevo coche.

El monfie:

Bueno, aquí aparecería la madre con un bebé en cuello en primer plano para enseñar a su retoño en las redes sociales, si bien podemos hacerlo, no es recomendable que saquemos sus caritas, podemos enseñar partes de su cuerpo un pie, la mano o de espaldas, pero por prevención e intimidad del menor, es mejor no mostrárselo al mundo a cambio de un puñado de likes.

El petfie:

Aquí saldríamos con nuestras mascotas en primer plano o bien porque estamos de paseo, porque acabamos de adoptar o porque nos han dejado la de un amigo o familiar para que le cuidemos unos días.

La cara oscura del selfie.

Ahora que ya hemos visto prácticamente todas las modalidades de selfie que nos podemos hacer, quizá sea el momento ya de sentar un poco la cabeza y hacer uso de nuestro sentido común y responsabilidad. Hace unos días saltaron de nuevo las alarmas sobre el peligro de hacernos las fotos más diferentes y creativas para nuestras redes sociales, para ganar y obtener más likes…y es que, se publicó un estudio en el que casi 400 personas han muerto a causa de hacerse un selfie desde el 2008.

Así a bote pronto 400 personas parecen pocas, pero si lo pensamos un poco más frío es mucho más y es una muerte por esta causa cada 13 días. El estudio demuestra que los países con más índice son la India con 100, EEUU con 39 y Rusia con 33, en España no estamos muy a la cola somos el sexto país en el listado con 15 muertes.

La edad media de las personas que mueren a cause de hacerse un selfie es de 24,4 años y las principales razones son por orden de mayor a menor: las caídas, accidente con medios de transporte, ahogamientos, armas de fuego o electrocutaciones y las heridas causadas por animales salvajes.

Esta causa cada vez es más frecuente ya que, la obsesión en muchos casos por tener más seguidores, nos hace estar en búsqueda de nuevos escenarios, de nuevos riesgos para alcanzar más notoriedad entre los millones de personas que usamos las redes sociales.

Si te has quedado con ganas de saber más, te recomiendo que le eches un vistazo a nuestra entrada del blog «el Todo por un like» en el que te contamos otras situaciones catastróficas relacionadas con los selfies.