Los coches autónomos vs Google Maps

El coche autónomo vs Google

Visitar una ciudad a través de Google Maps es algo que más de uno de nosotros hemos hecho alguna vez, ya sea porque la íbamos a visitar o porque habíamos pedido cita en algún establecimiento al que nunca habíamos ido y lo utilizamos para saber cómo es la fachada y lo que tiene a su alrededor.

Más de uno nos quedamos con la boca abierta cuando vimos por primera vez en la calle el coche de Google con un aparato con muchas cámaras sobre el techo del coche, nos llamaba la atención y nos parecía algo muy curioso. Y aunque pueda parecer que fue ayer, ya han pasado más de 10 años desde que empezaron a desarrollar esta tecnología.

E incluso más de uno se ha dedicado a recopilar algunos momentos embarazosos que recogió con sus cámaras, por ejemplo: alguien defecando en medio de la calle o algún que otro accidente, aunque también los más ingeniosos, cuándo han visto el coche, se han puesto máscaras de carnaval para aparecer en ellas o se han bajado los pantalones para hacerles un calvo.

¿En qué nos ayuda Google Maps?

La cuestión es que gracias a estos vehículos hemos podido llegar a nuestros destinos, ya que se ha ido configurando una aplicación cada vez más completa como Google Maps. La hemos instalado en nuestros móviles y casi casi, nos hemos olvidado de abrir la ventanilla al llegar a una ciudad y preguntar ¿por dónde se va a «un punto concreto»?

Poco a poco ha ido integrando información sobre los sitios que están en estos mapas que usamos casi a diario. Han añadido la información sobre los negocios, con fichas completas que quiénes le dedican unos minutos a cumplimentarlas funcionan bastante bien, e incluso podemos crear vistas en 360º para ver el interior de los negocios.

Nuevas opciones ¿Dónde está mi coche?

Hace unos días han implementado la opción de recordarnos dónde hemos dejado aparcado exactamente el coche, para que en caso de estar en un gran aparcamiento o tener una memoria de pez, podamos recordar sin falta de ir mirando abriendo o cerrando el coche con el mando a distancia en busca del nuestro.

Hacia el coche autónomo

Nos hemos habituado a utilizar esta gran tecnología y la competencia de Google lo sabe, estamos en un mercado en ebullición, en el que ya existe una tecnología para desarrollar toda esta información en internet, un mercado en el que la búsqueda del coche autónomo está a la orden del día, tanto es así, que decenas de coches autónomos se conducen así mismos por las mismas ubicaciones, en busca de añadir información a sus mapas para insertarlos en otro tipo de vehículos.

¡Sorprendente! Según el analista Chris McNally, «más de 50 empresas han mapeado Las Vegas y aún no cuentan con la tecnología suficiente como para llegarle a la suela de los zapatos a Google» Y quizá aquí es dónde comienza la guerra porque ni los fabricantes de coches, ni las empresas de navegación ni tan siquiera Apple quieren que Google gane esta batalla.

A pesar que todavía no existen o no están estandarizados los coches autónomos, la competencia de Google no quiere quedarse atrás, de momento son una realidad un poco lejana, es a su vez un mercado en plena expansión y con muchos millones de euros de por medio para incrementar y mejorar esta tecnología. Y lógicamente, no quieren quedarse atrás, o depender de otras compañías, cuando realmente compartamos carreteras con este tipo de vehículos.

Dos ideas en las que se trabaja

Poner en marcha un vehículo sin conductor se necesita mucha tecnología, y por eso se está trabajando en dos ideas principales, que son las que se están desarrollando, por un lado, se trata de los mapas en alta definición, añadiendo información a la propia memoria de los mapas, y que permitirá conocer dónde hay un bache o cómo de hondo es. Lo que significa además que tendrán que estar conectados e ir actualizando cada poco tiempo con el resto de información que vayan adquiriendo el conjunto de los vehículos iniciales.

La otra opción que se está estudiando y en la que también se está trabajando es la inteligencia artificial, en el que el coche lleva instalado un software que va a aprendiendo a medida que circula por diferentes carreteras.

En ambos casos es una tecnología muy costosa ya que requiere de no sólo de software sino también de cámaras de alta definición sensores que ayuden a generar la información alrededor del coche que se esté probando hasta que realmente tenga un uso habitual.

Por el momento tendremos que seguir esperando a que realmente puedan vender y podamos comprar a un precio más o menos razonable un coche autónomo, y pensar en ¿para qué nos puede ser de utilidad? o ¿quién es más lógico que utilice este tipo de vehículos? Si los usuarios normales para que lleven a los más pequeños al colegio o para empresas de distribución y logística para que los plazos de envío sean más pequeños.