¿Nos fiamos de las opiniones?

Comprar un artículo por internet o en un comercio a pie de calle, suele estar precedido por una búsqueda de opiniones de otros usuarios para hacernos una idea más elaborada y comparar entre las diferentes opciones que podemos tener a la hora de adquirir algo. Las encontramos de todos los tipos y todas las clases e incluso las empezamos a ver en las campañas de publicidad en medios como la televisión o la radio.

Podemos pensar que es la opción más extendida para comparar o decidirnos si ir a un restaurante u otro, nos dejamos llevar por comentarios como «el mejor plato que he comido» o «Un trato exquisito«. Nos encanta opinar e internet nos lo ha puesto muy fácil para hacerlo, herramientas como Yelp, Amazon y otras web destinadas a la venta, son buscadores de gangas y una opción para hacer compras eficientes sin salir de casa, entre otras cosas, porque estamos desplazando al vendedor que te explica las características de un producto, por las opiniones de gente que se supone que ha probado en algún momento eso que pretendemos comprar y nos da su visión más objetiva.

Nos fiamos de lo que nos cuentan los demás

Las plataformas que se basan en mostrar opiniones de otros usuarios, como por ejemplo, Tripadvisor, están pasando por graves problemas a la hora de identificar las opiniones falsas, tanto es así que a principios del mes de diciembre, saltó un escándalo al respecto, al parecer un negocio fantasma de restauración se había colado en el puesto número de 1 Londres. 

La hazaña la consiguió el propietario del falso local, que era su propia casa, empezó creando el perfil del restaurante, para ello el tipo se compró un teléfono de pago para poder confirmar la cuenta del establecimiento. Para ello, se inventó una página web, un logotipo y por supuesto empezó a publicar alguna que otra fotografía de platos falsos, que parecían de verdad, pero que en el detrás de las escenas, que hemos podido ver en Vice, hablan por sí solas, alguno hecho con espuma de afeitar, otras con pintura…Además se inventó también un menú, un tanto estrafalario, los nombres de los platos eran con estados de ánimo.

¿Cómo lo consiguió?

Una vez con todo preparado comenzó a pedir y comprar reseñas para su falso negocio en Tripadvisor, y con ello, empezaron también las primeras llamadas para reservar, increíble pero cierto, llegó a ser el primer restaurante imaginario con reservas reales. Divertido y a la vez asombroso, pues en Tripadvisor están siempre intentando localizar opiniones falsas para deshacerlas. El experimento pretendía demostrar que nos creemos casi todo lo que leemos en internet.

No debemos condicionar a los demás para que opinen

Por un lado, está bien que los clientes que nos conocen escriban reseñar sobre el servicio o la atención y no está de más, si trabajamos en un sitio de estos, recordarles o solicitarles que escriban una opinión en este tipo de plataformas, por un lado, ayuda a otros y en el otro además permite al propio establecimiento conocer los errores o los fallos que pudiera tener y corregirlos.

Aunque muchos en un intento de mejorar sus estadísticas les piden a sus amigos que escriban reseñas sobre el negocio que regentan, les da igual que hayas comprado algo o no, lo único que persiguen es conseguir una posición en el ranking para que le llamen o visiten más clientes.

Si lo que queremos es potenciar que los clientes escriban reseñas, lo mejor es comentárselo o crear un concurso entre las personas que opinen y que el premiado obtenga algo. Por mucho que nos guste opinar, no siempre lo hacemos, y es que por lo general, estamos más predispuestos a publicar una opinión negativa que una positiva.

¿Se pueden comprar opiniones?

Poder, se puede, la cuestión es que no se debe, algunos dueños de los negocios contratan a personas que les escriben reseñas, no son muy caras, las podemos encontrar desde 30€ al mes y según la web que las vende, son 100% reales. 100% real algo que ya de antemano estamos falseando, en este tipo de páginas te cuentan que si no tienes puntuaciones con 4,5 o más estrellas otros podrían estar llevándose el mérito de las primeras posiciones y por ende los clientes. Es normal, nos están vendiendo sus servicios y por lo general, harán hincapié en los beneficios, pero si te pillan, es probable que eliminen no sólo las opiniones sino que además penalicen las apariciones de tu local en los principales buscadores.

El que se dedica a comprar seguidores u opiniones en este caso, lo único que está haciendo es engañarse a sí mismo, porque por un tiempo estará encantando de subir posiciones en el ranking, pero al final las mentiras tienen las patitas muy cortas, nos acabarán pillando y será peor el remedio que la enfermedad.