No era suficiente con perder un icono de la moda, los trolls salieron.

Bimba para David Delfín en la MBFWM 2015

Las redes sociales son una herramienta que nos permite estar conectados, aportar nuestra opinión sobre las cosas e incluso encontrar trabajo. Para otros, la minoría se ha convertido en un lugar en el que se pueden esconder detrás de falsos perfiles para difamar sobre otras personas a las que sí ponemos nombre y apellidos.

La muerte de uno de los iconos de la moda española, Bimba Bosé (DEP), ha propiciado una avalancha de comentarios desafortunados, desagradables y que parecen casi de otro planeta, el de los trolls. Algunos por hacerse los graciosos, otros porque realmente están convencidos de las barbaridades que dicen y otros porque están en su salsa, sea la razón que sea son muy poco educados.

Uno de los tweets fuera de lugar que más repercusión tuvo fue uno de un cronista del ABC cuyo tweet aprovechó no sólo para hacer un poco de daño, ganar notoriedad sino también para hacer ver cuáles son sus creencias y criticar la de los demás.

Este periodista respondió al tweet que Miguel Bosé hizo como despedida para Bimba:

Antonio Burgos en Twitter

Antonio Burgos en Twitter

Quizá haya sido de los más difundidos porque se trata de un «PERIODISTA» sin embargo han habido otros tweets que no vamos a reproducir aquí por el mal gusto que tienen. Se meten ya no sólo con la artista, sino con su hermano, con argumentos tan vacíos como que es un castigo divino por ser gay ¿hola? No, basta ya de escondernos bajo una imagen que hemos descargado de Google Imágenes y un nombre que puede ser el de cualquier otra persona.

¿Es culpa de las redes sociales?

Las redes sociales existen porque son una evolución de los foros, de la sociedad y de la globalización en la que todos queremos estar conectados con cualquiera desde cualquier punto del mundo. Sin embargo, alguno como decíamos al principio, los trolls solo quieren ser los más graciosos.

¿Se debe denunciar un tweet?

No es la primera vez que alguien se sienta en el banquillo por comentarios poco afortunados, la semana pasada condenaban a un año de cárcel a un integrante del grupo Def con Dos por enaltecimiento del terrorismo porque alguien denunció una serie de publicaciones que habían hecho en la red social del pájaro.

En esta ocasión más de uno ha sido denunciado a la policía nacional por los usuarios, quizá lo más sensato. Aunque si no queremos volver a ver a esos personajes en las redes sociales, también tenemos que reportar a los malignos twitteros como spam y que sea la propia red social quién les cierre los perfiles para siempre.

reportar un tweet

reportar un tweet

El mayor problema es poder identificar a las personas reales que están detrás de esos comentarios, pues al utilizar pseudónimos podría dificultar las labores de investigación, aunque si se quiere se puede (pueden). Quizá a éstos que no saben respetar el luto de alguien, no les pase tanto como a otros, porque quizá sólo algunos pueden ser reconocibles, reconocidos y con repercusión posterior en los medios de comunicación. Mientras tanto, otros muchos están disfrutando de sus paraísos fiscales en los que no tienen cabida las preocupaciones.

¿Soluciones para los trolls de Twitter?

Habría que buscar un punto intermedio entre lo que se puede decir y lo que se debe decir, incluyendo claro está, algún que otro comentario de temática negra, tan presente en nuestra sociedad. Un código de buenas conductas tal vez, educación o civismo y esas cosas que de pequeños nos pintaban tan bien en el colegio y que ahora parece que se han diluido.

¡Basta ya! da vergüenza ajena sólo leerlo y además lo único que se gana con este tipo de comentarios es que el poco camino recorrido de las redes sociales a nivel comercial y también personal que se desvirtue, que se vuelvan a poner en entredicho su validez o la calidad del contenido que podemos encontrar.